- La velocidad conseguida sería de 20 megas, facilmente alcanzables debido a la situación geográfica en la que me encuentro.
- Regalo de un router que era la caña, casi recien estrenado en la NASA, con unas pretaciones que vaya usted que maravilla, y lo mejor de todo, su precio, en el mercado no lo iba a conseguir por menos de 120 euros.
- Y por si lo de antes no me convencía, me iban a regalar un teléfono con pantalla identificadora de llamadas que iba a ser la envidia de conocidos y, también de desconocidos.
Pero pensé: mi actual operador me sale caro, le soy fiel desde hace años y nunca me hace ofertas ni se acuerda de mí, ¡pues me cambié!.
Bueno, pues de las tres razones por las que me tenía que cambiar ninguna de las tres han sido capaces de cumplir:
- Velocidad máxima alcanzada después de una semana de uso: 2 megas (de pena).
- El router normalito tirando a flojo que seguro ya está descatalogado.
- El teléfono no sé, nunca supe nada de él (¡Sniff!)
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